La metamorfosis en el natalicio de Franz Kafka…

05 Jul, 2021

Si tuviéramos que escribir los ingredientes de este relato, trataría de las vicisitudes de un joven artista en la Europa de fines del siglo XIX, que padeció de la incomprensión de un padre autoritario, de amores no correspondidos, de la contención de una hermana protectora y por sobre todo de la lealtad de esos amigos que pese a nuestros designios permiten que la belleza y profundidad de una obra literaria trascienda y cambie la literatura del siglo XX. Estos son parte de los muchos pasajes de la biografía del escritor Franz Kafka.

 

       Franz Kafka Kafková nació hace 138 años un 3 de julio de 1883 en Praga, entonces parte del Imperio austrohúngaro, lo que permite desarrollar su obra en alemán en el seno de una acomodada familia judía.

         Originalmente, el joven Kafka se matriculó en la prestigiosa “Univerzita Karlova” de Praga para estudiar Química, carrera que abandonará a petición de su padre para estudiar Derecho, lo que le permitió en paralelo cursar estudios de arte y literatura, mundo que fue su refugio frente a la frustración de no cumplir las expectativas paternas.

         Es a partir de 1907, donde Kafka comienza a escribir sus primeros relatos, mientras trabaja en una aseguradora para lograr costear su vida. Es en este momento donde entabla una férrea amistad con el periodista y escritor Max Brod, quien desconoce los mandatos de su amigo y hace posible la difusión de la inigualable literatura de Franz Kafka.

         Afectado de tuberculosis de la cual no sabía si terminaría de recuperarse, escribió a su amigo (…)»Mi última petición. Todo lo que dejo atrás (…) en forma de cuadernos, manuscritos, cartas, borradores, etcétera, deberá incinerarse sin leerse y hasta la última página». Afortunadamente Brod supo escuchar a su intuición y desobedeció.

         Pese a que la obra literaria de Kafka fue asociada al expresionismo e incluso al existencialismo, por los complejos temas que abarcan su narrativa; tales como la culpa, la soledad, la frustración o la metamorfosis del hombre contemporáneo, etc. también fueron eje de su trabajo lo irracional, lo onírico, la ironía, el pensamiento subconsciente y la crítica al orden político, al clasismo y patriarcado familiar europeo.

         Novelas, relatos, aforismos, cartas y una profunda conciencia del oficio del escritor son parte de su gran legado.

         Kafka se atreve a forzar el lenguaje, las formas y abre el camino a cientos de escritores que ven en su obra los temas y la arquitectura para construir la narrativa más lúcida del siglo XX.

         En 1912 publicó la antología “Contemplación” y en 1915 vio la luz su obra más conocida, “La Metamorfosis”.

         Al agravarse la tuberculosis de laringe ingresó en el sanatorio de Wiener Wald, y posteriormente a la clínica universitaria de la capital y, a finales de abril, al sanatorio Dr. Hoffmann de Kierling, donde falleció el 3 de junio de 1924, dejando un legado que aún mantiene su vigencia y lucidez.

 

– Víctor González Frías –

 

Comentarios