El Fin del Tiempo de Colegio y los Libros

29 Nov, 2022

“Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”

(Poema 20. Pablo Neruda.)

 

Al llegar diciembre, no sólo comienzan los ajetreados momentos previos a la navidad y el advenimiento de un nuevo año, también miles de escolares a largo de nuestro país terminan su etapa estudiantil, llenos de ilusiones con un futuro a ratos incierto, cargan con la ansiedad de esperar los resultados de “cuestionadas formas de evaluación” que definirán su vida universitaria o simplemente los excluirá como sello casi irremediable de un sistema que los aparta e invisibiliza.

Sin embargo, en esa adultez anticipada, viene el tiempo de colegio y sus vivencias a rescatarnos, en su juegos, rutinas, evaluaciones e inocentes amores, que quedan atrapados entre las paredes de un colegio o liceo.

El fin del laaaargo ciclo escolar, también supone el término de toda la ritualidad que atrapa a la estructura familiar; entre trabajos, pruebas, preparación de loncheras, colaciones, compra de materiales (siempre a última hora), idas y venidas que se llevaron más de 12 años de enseñanza formal. Allí, en ese torbellino diario también estuvieron los libros como oasis de paz que nos trajeron de vuelta a la magia de la literatura en sus diversas vertientes.

 

 

Novelas, poemas y cuentos nos hermanaron y nos entregaron una experiencia común de amistad, mostrándonos la genialidad de escritores y creadores, verdaderos héroes que una vez más, vinieron a nuestro auxilio en tiempos de encierro y pandemia, cuando nos llenamos de dolor por la muerte de algún ser querido o se nos enfermó el alma, el pensamiento y la emoción.

Todos llevamos en la memoria, como mochila simbólica, aquellos libros que captaron nuestra atención y nos tuvieron atrapados siguiendo tramas y personajes, o imaginando escenarios, épocas fantásticas o realismos mágicos, que fueron parte de nuestra vida infantil y adolescente. Si tuviéramos que recomendar el texto que nos dejó huella ¿Cuál sería?, ¿Qué novela regalaría?, ¿Qué autor o autores con su técnica y lenguaje supieron sintonizar con nuestros gustos y preferencias?

 

 

 

El término de la enseñanza media trae emoción, duelo y recuerdos que permanecerán en nosotros por el resto de nuestra existencia. El mundo ecosistema escolar es el laboratorio donde se fortalece y estimula el andamiaje de la adultez que viene, por ello la importancia de no perder el asombro, la inocencia y esa poesía que no tiene el mundo digital y que sólo duerme entre las páginas de un libro, fiel compañero de esta etapa que termina, porque parafraseando a Neruda “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.

 

Víctor González Frías.

 

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